22 nov. 2014

Y el tiempo sigue pasando... el espacio también.

Sigo hablando de fallecimientos. Hoy me enteré que falleció una compañera de la primaria. Veintinueve años. Cáncer. Muy joven. Tengo alguna experiencia ya con fallecimientos de gente que le queda mucho por vivir pero el efecto cuya consecuencia es la reflexión sigue exactamente igual. 

Más allá de las preguntas obvias sobre nuestra existencia, su propósito y la extensión de su final, me viene pensar sobre el tiempo. Cuál es mi tiempo? Qué tanto he hecho con mi tiempo? Podría enumerar las cosas que se y las que aun me resta saber? Lo que conozco y me falta conocer? Cuánto tiempo me llevaría? Qué tan abrumadora es la información que tengo disponible? Y asi podría seguir...

Justamente hoy también, vi en FB (junto a las fotos de un amigo de la primaria que es testigo de un casamiento. Qué loco no?), este link que trata de demostrar lo microscópicos que somos. Lo más chico que chiquito que somos. Lo logra. Es inmenso todo y nosotros no lo somos. Ni siquiera nuestro egoísimo, nuestra arrogancia. Lo peor que podamos mostrar no está ni cerca de acercarse a lo inmenso. 

Qué me queda hacer hoy? Cuánto tiempo tengo?

3 comentarios:

JLO dijo...

el envejecer da vértigo... pero nos pone alertas a lograr o realizar las cosas que nos gustan o queremos...

el paso del tiempo nos pone alertas y debería ponernos pilas...

RECOMENZAR dijo...

ME HA GUSTADO TU PENSAMIENTO MUCHO

César dijo...

Asi es JLO. A ponerle pilas.

Recomenzar, gracias por tu comentario.

Saludos!!