14 abr. 2008

Olor a naftalina

Esa es la característica principal de la ropa hoy en las personas que tienen (que tuvieron y que tendrán seguramente) que salir de sus casas a trabajar o a lo que fuere. El frío venía amagando (según mi opinión, no así la de los otros, por eso el olor a naftalina en sus prendas) y llegó para saludar y para avisar que se viene con todo.

No soy amigo del frío pero lo respeto (?). Hoy (recién) cuando me desperté me di cuenta que tenía tres prendas más que las que recuerdo haber tenido puestas cuando me fui a dormir con las palabras de María Fiorentino y Walter Gorelik en Noqtámbulo: La ciudad no duerme (dicho sea de paso, quizás la última vez que vea el programa ya que me deshago de mi TV de forma definitiva). Por suerte, nada que involucre una cuota importante de incoherencia tipo tener dos calzones puestos o un calzón de gorrito (?) o zapatillas o una toalla (?), confirmo que mi inconsciente está ordenado (jaja... inconsciente ordenado) por el momento.

Venía caminando y me di cuenta que la gente se cagaba de frío literalmente, otros no tanto pero me llamó la atención el aroma que segregaban sus prendas de vestir que por un momento me hicieron dudar si podía ser un no vidente que había mejorado ostensiblemente su sentido del olfato o si simplemente se trataba de una situación excepcional, evidentemente era esto último porque en un momento no sentí venir un camión de Cliba que derrapaba por la calle Junín y que emanaba un olor a basura que tumbaba hasta al más pesado luchador de Sumo. Claramente se notaba que el frío tomó a esta gente por sorpresa y tuvieron que revolver todo el ropero/placard para sacar de lo profundo del mismo su bien cuidada, guardada y estacional ropa. Por suerte para mi yo lo venía previendo esto y ya tenía mi bufanda gris y mi sobretodo listos desde la semana pasada (siendo Gloria, mi madre, la principal crítica de esta resolución con sus tradicionales puteadas relacionadas al orden de la casa) para atenuar la situación de ibuprofeno y sala de ensayo.

El dicho de hoy es concluyente: "si no tenés olor a naftalina, vas a tener que usar carilina" (?) (I know, una mierda y es gracioso por lo mierdoso que es, pero lo escuché por la calle y me causó algo de gracia o a lo mejor fue el viejito piola (?) que se hacía el loquito con su celular y que terminó pisando mierda en medio de la av. Corrientes).

"Semana crítica"

2 comentarios:

SirThomas dijo...

Jaja. Muy bueno Cesc. Y la frase es bastante acercada, tiene cierto ingenio popular (?).

Yo no uso naftalina, bah, se sigue usando eso? ni idea :P. Tiene olor a placar, eso sí, a encierro. Igualmente, yo podría ser uno de esos que ves caminando y pensás "a este lo sorprendió el frío" porque me vine exactametne igual que cualquier ´día de la semana pasada. Camisa, corbata, ambo, ni pullover me puse (?), que lo saqué, pero después me arrepenti sobre la marcha. No lo sufrí tanto por suerte.

Bienvenido sea el frío. Esperemos que no sea muuuuuy crudo, pero lo prefiero al calor agobiante, eso seguro.

Abrazo !

César dijo...

Si, la gente usa naftalina, yo no (bah, mi vieja) pero conozco gente que sí, generalmente la de mayor edad, lo cual es lógico ya que está acostumbrada a eso.

Un abrazo!