5 sep. 2008

Y era Fernet nomás...

Algo muy curioso sucedió en mi lugar de trabajo hace unos días -a quién carajo le miento? sucedió ayer- y que vale la pena (?) mencionar. Para empezar, tengo que aclarar que hubo una reunión de cierta relevancia que involucraba a personas que eran representantes de aquí, allá y Canadá. Todo muy lindo, sonrisas varias, palabras en idioma extranjero, horripilante pronunciación de palabras de un lado y del otro con la buena intención de querer darle simpatía al momento y de querer disimular la sensación de "puta madre, tengo que venir a esta reunión de mierda cuando bien podría estar jugando un golfito en Costa Salguero (?)", buenos modales, café y agua vertidas en distintas tazas y vasos, en fin, todo eso que se genera antes de este tipo de concurrencias; se cierra la puerta y comienza oficialmente la reunión entre estas personas. En mi cabeza pasaba -en realidad venía pasando todo el día- primero en cómo iba a explicar -lo que yo al menos consideré- un cagadón que sentía que había cometido con unas cosas de mi propio trabajo pero como era de esperar, la no noticia era inevitable, no pasó nada y a arreglar el problema en el futuro -o el ejercicio siguiente, whatever-.

Pasaba el tiempo y mientras seguía trabajando en otras cosas e intentando adelantarme en otras, charlas iban y venían entre los que trabajamos en el Estudio y finalmente se escucha la puerta abrir y no, no había terminado la reunión -el que se la creyó después le paso un crayón para que pueda pintar en algún cartón o algo así (?)- sino que salió un canadiense a hablar por teléfono vaya a saber con quién. Es graciosa la puerta esa ahora que lo pienso ya que no se escuchá absolutamente nada cuando está cerrada y cuando se abre es como una ola de gritos y alaridos (?) que surgen de la nada misma para interrumpir nuestra tranquilidad y destruir todo tímpano que se atraviese por el camino. Dan ganas de ir y cerrar la puerta y después abrirla rápido y después cerrarla de nuevo y así, como para hinchar las bolas nomás.

Pasó un rato más, de nuevo las charlas, el trabajo y finalmente... sí -ahora sí- terminó la reunión, la puerta se abre, salen los innombrables, dicen un par de boludeces, algún chistecito y se van -si son innombrables evidentemente no voy a decir nada sobre ellos, digamos que son los de "allá" y listo- pero momento, algo pasa, los canadienses no se van, quieren más café quizás (?), se quedan y se cierra la puerta de la sala de reuniones otra vez. Ya no se cuánto tiempo pasó -no me pregunten- pero en un momento se abrió la puerta y finalmente salían los canadienses con una postura muy distendida y sonriente, en ese momento, ocurre lo inesperado, uno de los canadienses enfila la mirada de sus anteojos hacia nosotros y dice "wow! we have lots of accountants here! Are you happy? Are you happy accountants???" (Translation: wow! Tenemos muchos contadores aquí! Son felices? Son contadores felices???) mi sensación fue "qué mierda quiso decir con esa pregunta??? Contadores felices??? No tiene sentido! qué mierda le puedo responder a una pregunta así?" Encima el socio principal del Estudio nos miraba -en realidad, todo el fucking mundo nos estaba mirando en ese momento-, realmente no sabía si responderle con el cassette o quizá algo ingenioso/chistoso pero me descolocó, sin darse cuenta que algunos no entendían una garcha lo que dijo y yo que había entendido no sabía qué mierda decirle la siguió con tono simpático pero ya desesperado... "at least a smile!" (Translation: al menos una sonrisa!), ahí medio que sonreí un poco de manera cordial y dándose cuenta finalmente y para realizar el último intento para quedar bien, el canadiense vio un termo con mate y dijo "ou! Mate, are you drinking mate? great" (Translation: ou! Mate, están tomando mate? bárbaro), a eso salta el otro canadiense y le dice "what were we drinking last night? what was the name... Fernet... yeah, Fernet, with cola... yeah..." (Translation -casi-: qué estábamos tomando anoche? cómo era el nombre... Fernet... sí... Fernet, con Coca... sí), en ese momento no pude aguantar la tentación, estaba a punto de reirme de la manera más fuerte que jamás haya imaginado, por un segundo pensé en la reacción que tendría la gente si me hubiese visto pegando alaridos de jotas y a's (¿¿??) consecutivas ante una sencilla frase como esa, por un segundo pensé "me echan a la mierda, pero cómo me voy a reir con la anécdota". La razón de la tentación, por un lado el diálogo, muy descolgado saltar de "contadores felices" al "mate" y un nuevo salto del "mate" al "Fernet" y por otro lado, los canadienses!!! Los llevaron a tomar Fernet con Coca -vaya uno a saber qué Fernet, tan importante esa diferencia para nosotros, o sea, tiene que ser Branca pero... hay otros- en vez de llevarlos a tomar algún vino fino o algo así.

Ya se, se preguntan cuál fue mi verdadera reacción ante mi tentación, me empecé a reir, pero me tapé con unas hojas que tenía a mano, por esta reacción, uno de los canadienses -el más simpático, el que empezó el diálogo- me miró, me señaló y con mirada cómplice dijo a todos... "haha, he knows". Finalmente se fueron y pude reirme tranquilo lo que quedó del día.

Más curioso fue que todos no entendieron lo último hasta que después les expliqué porque me empecé a reir, yo fui el único que entendí que hablaba de Fernet con Coca, no se qué pensar.

"Die just a little"

4 comentarios:

César dijo...

Ahh las traducciones son "para todos los argentinos", asi que el que intente corregir algo puede ir dándose cuenta que necesita sexo.

SirThomas dijo...

Jaja, curiosa, divertida, bizarra (por más que no guste esa palabra) la anécdota.

Imagino la reacción, yo realmente ante ese tipo de situaciones no puedo contenerme, exploto de la risa... me ha pasado en reuniones acá "importantes", pero qué va (?), sirve para descontracturar un poco el clima, aunque en la anécdota los canadienses parecían bastante descontracturados (?).

Saludos.

César dijo...

Bizarra es una palabra en cierto desuso a mi alrededor, sin embargo, adquirió cierto valor en los últimos meses, no se si es bueno o malo.

jajajaja, Sir, entendiste perfectamente como es habitual, les duró el efecto del "Ferné", la verdad que no lo noté, pero estallar de la risa estuvo realmente cerca.

Gracias y un abrazo grande!

Conta Dora dijo...

Colega... tras tu comentario en mi espacio me pegué una vueltita.
Te felicito por no haberte reído, porque yo hubiera largado la carcajada a los gritos en un segundo. Encima soy de las que se tientan, ríen y le salen lágrimas. Encima, no paro tras un buen rato...

Saludos Cordiales!