19 jul 2015

Problema de perspectiva o expectativa?

No, no voy a hablar de política y/o economía. 

O si. 

Resulta que veía en Facebook mi página inicial y al costado, donde aparece el movimiento de otras personas, la selección de la opción "me gusta" en diversas fotos por parte de mis "amigos". Lo que llamó la atención era la gente que seleccionó aquello. Eran todas mujeres, todas ellas con un atractivo físico (como mínimo) ligeramente superior al promedio. Pero algo más me llamó la atención de ellas.

Los denominadores comunes eran innegables: soltería, edad entre treinta y dos y treinta y siete/ocho, profesionales, alguna con casa propia, viajes a Europa, NY, Miami, el Caribe y hasta algún país asiático, con padres de buen pasar económico que eventualmente dejarán una más que decente herencia. Mucha seguridad económica desde varios puntos de vista. Algunas con hijos y otras sin ellos (con todo lo que ello implica). Sin embargo, la presión social les pide aquello que los Beatles en alguna canción mencionaron que no se puede comprar. 

Por qué? Desde todo punto de vista, la seguridad del contexto casi que obliga a cualquiera a dejarse llevar por el prejuicio y decir "deberían tener algo fijo desde hace tiempo". Bueno, en algunas de ellas, se de sus historias. Más de una relación larga, no funcionó luego de pasar los cinco años y así. No tiene sentido seguir enumerando. Son las que conocen todos.

Ahora, el mismo prejuicio hace pensar en que no deberían tener ningún problema en sortear esa presión social. Con cierta facilidad incluso. Sin embargo, esto no se da de esta manera con la frecuencia que debería. De hecho, en aquellas que sí lograron sortear esa presión social la dificultad fue notoria. La pregunta nuevamente, por qué?

Hay alguna cuestión "política"? Para mi si, la hay. Los parámetros para "aceptar" la situación con alguien son de alto grado de expectativa. La configuración incluso tiene un alto grado de perspectiva a largo plazo. La combinación es letal. Acota muchísimo las posibilidades. Presiona demasiado a cualquier involucrado, sea directo o indirecto. 

Hay alguna cuestión "económica"? Para mi si, la hay. Forma parte de la política. La eterna discusión cuyo título reza "qué va primero? La política o la economía?" creo que se diluye acá porque ambas van de la mano como dos hermanos gemelos inseparables hasta en la muerte.

Me sentí mal por ellas. Me siento mal por la incertidumbre con la que tienen que convivir. Por no poder entender el verdadero problema. Por caer en echar la culpa fácilmente. Por la conclusión rápida, terca e irreflexiva. Yo no entro en sus ligas, tampoco me interesa a decir verdad, estoy bien donde estoy. De hecho, se podría decir que hasta tuve alguna experiencia con un contexto de ese tipo. Pero me es inevitable pensar en ese tema en el que pienso siempre, el tiempo, que para ellas (y aun más para sus expectativas y perspectivas) es aun más tirano que para mi.

15 jun 2015

Frágil

La cara seria. Mi cara está seria. La fragilidad de la vida y la contundencia de la muerte me dejan sin reacciones. Estoy resfriado. Estornudo y trato de no hacerlo al mismo tiempo. Es inevitable. Me siento frágil en este clima. Me duele absolutamente todo y el ibuprofeno de 800 mg parece no funcionar en mi organismo. No puedo funcionar, no puedo andar, no puedo trabajar, no puedo decirle lo que pienso, no puedo hacer lo que debo y no puedo.

Me enteré de la fragilidad de la vida. De la vulnerabilidad de todos nosotros en todo momento. Recordé lo que suelo extrañar y qué cerca se pone a medida que pasa el tiempo.

Falleció otra compañera mía de la primaria y toda la secundaria. Treinta años recién cumplidos, como aquella otra compañera. No se bien cuál fue la razón de su fallecimiento. Se pidieron dadores de sangre y no fue suficiente.

Mi cara está seria. Tengo todo frágil. Mi cuerpo y mis sentimientos. Todo es frágil.

4 jun 2015

Nubes

Como ya conté muchas veces (aunque el público se renueva. No en este blog jaja) vuelvo a mi casa caminando desde mi trabajo. 

Vivo en el barrio de Congreso y mi trabajo está por Puerto Madero. Serán unas 30 cuadras (o un poquito más). Sería una buena idea la bicicleta, pero las calles de Buenos Aires no trata bien a las cubiertas, ya sean de autos, de motos, de bicicletas o de los carros de gente que recolecta cartones en la calle. No perdona a nadie. Entonces, me sale más barato y más placentero (en la medida que te deja la ciudad), caminar. Es mejor esquivar baldosas rotas, a veces caminar por la calle por obras, andamios, caminar por la calle directamente en los días de lluvia porque las baldosas flojas te mojan más que la mismísimas gotas de lluvia, las viejas con paraguas y un largo etcétera. 

No parece un buen negocio, pero créanme que lo es.

Los días nublados, como estos de otoño, las nubes corren un poquito más rápido. 

Cuando era chico, también recorría las mismas zonas que recorro hoy. Las nubes parecen ser las mismas. La diferencia es que les hacía carreras a las nubes. Las corría. Si, una vez casi me atropellan, pero valía la pena. Andá a saber lo que me pasaba por la imaginación en ese momento. Me gustaría recobrarla un día. No por la nostalgia de la imaginación sin límites de esa época, sino para darme una explicación genuina a la gente que se ponga nerviosa por ver a un tipo correr por las calles y las veredas mirando al cielo.

31 may 2015

Repetición

Tengo treinta años. 

La repetición de patrones de conducta y de sensaciones es una característica propia del paso del tiempo. En uno de estos días, que pudo ser la semana pasada o ayer a la noche, tuve sensaciones muy similares a las que he tenido ante una situación particular, que se volvió a repetir. Estas sensaciones, no son placenteras. Me producen un escalofrío gélido. Todo mi cuerpo no me corresponde. Lucho. Es inútil, la sensación supera todo. Pasó antes y pasó después. Se repiten situaciones y se repiten sensaciones.

Es temor.

Es temor sin dudas. Suele repetirse, en distintas formas, pero se repite. Ante una situación particular, se repiten esas sensaciones. La desesperación. La desesperanza. La reflexión inconclusa. La conclusión anticipada. El fracaso. Las lágrimas de la impotencia por dentro y la cara de póker por fuera. Todo se repitió. Todo.

Cómo se le gana a ese temor? Lo intenté, pero es insuficiente.

Tengo treinta años. Podré ser el ganador alguna vez?

29 may 2015

Correr alrededor de la pileta

Está mal correr alrededor de la pileta. Está mal y punto.

Te lo dicen cuando sos chico y lo hacés igual. Te lo dicen cuando sos un poco más grande y capaz lo hacés menos, pero lo hacés. Si aun siendo grande, lo hacés, entonces hay algo que está mal en vos.

Hay algo que no cierra, que no está bien. Hace un tiempo hablaba sobre personas que alguna vez chocaron y que se vuelven a ver gracias a los satélites. Yo soy uno de ellos. Otro -de los satélites-, mostró a una de estas personas, a uno de estos mundos, corriendo alrededor de una pileta. Está mal. No solo está mal la acción, está mal esa persona.

Hace poco cruzamos mensajes. Me pidió un favor mínimo. Lo concedí porque siempre estuve bien con esta persona y aun lo sigo estando. La respuesta que correspondía a ese favor trascendía a terceros, entre ellos, aquel mundo con el que alguna vez chocó. Esta petición, fue tomada con rencorosa acidez por otra persona -ajena (o no tanto) a estos dos mundos-, como correspondía ante la salida ácida de esta persona de nuestro contexto.  

Estos mundos se cruzaron nuevamente hoy. Siempre a través de satélites, nunca directamente. No saben lo que hacen ni uno ni el otro hasta que se enteran por un tercero. Ante los comentarios graciosos, la ironía mal intencionada, sencillamente solo podía callarme y mirar con la mínima sonrisa falsa del cumplimiento cómo los secretos entre los mundos afloraban en ese momento en forma de sentimientos rencorosos.

No se corre alrededor de la pileta con treinta años. Algo está mal. No se si preguntar. Sigo siendo un satélite después de todo.

26 may 2015

Desde el otro lado de la pared

En el departamento en el que vivo hay cuatro luces en los techos en el trayecto que va desde la puerta de entrada hasta el living inclusive.

Cuando prendo las luces y miro al techo, veo como queda brilloso todo el color blanco de la pintura. Este brillo no permite ver qué se puede reflejar desde las paredes. Sin embargo, cuando apago alguna luz, sobre todo aquella principal del living, veo algunas grietas en el techo. Me pregunto de qué son. Me pregunto si son de humedad, como en el caso del pasillo. Si son de la instalación eléctrica, como en el caso del grueso del living. Si son de un error de pintura, como en el caso del paso del pasillo al living. 

Cuando miro a las paredes, me atacan las mismas dudas. Veo los huecos tapados de perforaciones previas. De tarugos que ya no se usan, olvidados, tapados. Habrá alguna manera de homogeneizar las paredes? 

De todos modos, de dónde vienen las grietas?

20 may 2015

Volver al ruedo

Es difícil volver al ruedo.

Me cuesta volver al blog. Me cuesta escribir. Hay mucho trabajo. Un exceso de ansiedad e impaciencia hacia las palabras. Eso cuesta. Cuesta escribir bajo esas condiciones. Escribo, borro y vuelvo a escribir. Difícil. Para paliar ese grado de ansiedad e impaciencia hay otras herramientas.

Facebook no sirve para nada. No sirve para escribir, no sirve para incluir fotos, no sirve para explicar. La finalidad de Facebook es abstracta. No tiene una finalidad diría. Cuesta ver lo que publican los demás. Te propone preguntarte sobre cosas que pensabas que ya tenías respondidas.

Twitter es una herramienta más ágil y concreta. Te permite decir las cosas en el momento en el que las pensás. También te permite guardártelas y al ingresar nuevamente, recordar porqué te las guardaste y volver a evaluar si vale la pena mantenerlas guardardas o no. No se si es mejor o peor que un blog, pero sí tiene el poder para ser más conveniente según el contexto de cada uno.

Como siempre me obliga mi condición de optimista, pretendo escribir más. Mi condición de realista me obliga a aceptar que es difícil lograr esa pretensión.

Cuesta todo. Es difícil volver al ruedo.