1 jul 2017

Moviendo los hombros

Algún día iba a llegar el fin de este blog.

Pensé muchas veces en cómo sería. Si lo dejaría vivir en ese espacio infinito que hoy consideramos Internet o si lo iba a cerrar y dejarlo morir paulatinamente con mi olvido o incluso, si iba a recopilar su contenido y guardarlo en algún arcón digital de recuerdos. La decision fue dejarlo ahí, para el que quiera leerlo (para revisitarlo alguna vez) y si a Internet (o a Blogger) le toca morir por alguna razón, que muera en ese momento.

Quedan muchas secciones sin finalizar. En algunos casos, sin desarrollar. En otros, hasta completamente sin sentido. Imagino que forma parte de la vida misma.

Si voy a seguir escribiendo... seguramente. No voy a utilizar esta plataforma, pero seguramente siga escribiendo. Más tranquilo. Más seguro y sin ese miedo.

Cuándo llegó el fin? El fin llegó en la tarde argentina del Sábado Primero de Julio de Dos Mil Diecisiete. Cómo llegó? Moviendo Los Hombros.

"And don't you know that it's just you, hey Jude, you'll do, the movement you need is on your shoulder"

17 mar 2016

Proponer

Proponer es difícil.  

Pienso en el contexto. Que el tiempo acá, que el tiempo allá. Que los trabajos. Que no los conozco. Que apago todo. Qué hice para merecer esta ficción que me proponen los pensamientos? Qué hice!?

Proponer es fácil. Proponer es fácil cuando no pensás en el contexto. Es fácil cuando no tenés nada que perder. Es fácil cuando estás lejos, pero podés llegar cerca. Cuando sabés el camino o te lo dice un GPS.

Cuando podés perder, proponer es difícil. Dificilísimo. Aunque te aseguren ganar. Proponer implica pensar en tantas cosas tan ajenas y de tanto impacto que me atemoriza. Ahí está otra vez, aquello que no pensaba que iba a aparecer nunca más. Ahí está!

Y por qué hay que pensar para proponer? Por qué tengo que pensar para proponer?

Ese dedo y el pelo blanco y enrulado de un perrito no me deja proponer nada.

11 ene 2016

Nada que pueda hacer.

Far above the world
Planet Earth is blue
And there's nothing I can do.

Eso menciona "Space Oddity" de David Bowie, un héroe, quien ha fallecido el día de hoy.

Mientras tanto, este segundo lunes del año 2016 ya me está planteando cuestiones que supuestamente eran atribuibles a un pasado, ya lejano. El miedo, los medios, las formas. No hay templanza que valga, es una avalancha que destruye todo, que transforma todo en basura.

Trabajar en los miedos. No hay un manual para eso. No hay un manual para los miedos. No hay un manual para el temor que genera la incertidumbre. No me vendan un libro de autoayuda. No sirven para los miedos y no sirven para la ficción que produce la mente. No sirven para las conjeturas.

Fingir que no importa. Antes me importó y no lo fingí. Terminó en la necesidad de que sea un pasado lejano. Hoy tengo que fingir y alimentar la apatía. La exposición y la cara de póker. Otra vez.

Y no hay nada que pueda hacer.

25 nov 2015

Sigo corriendo

Salí a correr. Lo hago, digamos, seguido.

Me duelen los abductores, me duelen las piernas. Me duelen los abdominales. Los elongué un poco. Me duelen las manos, los brazos y la espalda.

Me duelen los ojos, leí demasiado. No leí lo que debía, pero lo hice igual. No pude contenerme. Lo que debo leer, lo estoy leyendo ahora. Estoy practicando.

Me duelen los oídos. Quiero escuchar todo y no llego. No se cuál me conviene.

Me duelen las cuentas. Hoy pagué expensas que las estiré lo más que pude. Tengo que escribir varios mails y no se por cuál empezar.

Me duelen mis pensamientos. Mis dudas. Mi eventual temor. Pero ya no le temía a nada! Bueno, temo. Al dolor le temo.

Sin embargo, a pesar de todo el dolor, vi las fotos. Qué lejos estoy!!!

10 nov 2015

A las corridas

Qué cerca que estoy. Qué lejos también. Miro el final y está ahí. Me falta tan pero tan poco que no se por dónde empezar. El tiempo pasa y no me espera. Decido seguir, decido volver. Decido poner todo.

Estoy muy cerca de la puerta de entrada y muy lejos a la vez. Tengo que correr, ahí empieza. Llego o no llego? Cuando llegué? Tan tarde es? Tan tarde era?

Muy cerca, muy lejos. Asi es como se enloquece. A los saltos, a las corridas.

10 oct 2015

Fácil. Difícil.

Treinta y uno tengo.

No entiendo por qué me molesta. Tanto necesito sacarme esa mochila de encima? Tan difícil es? Por qué no me propongo hacerlo y ya? Qué es lo que falta? Por qué tanta facilidad en los demás y en mi no veo más que dificultad?

Asi, no avanzo.

Se me quedó pegada esta versión. El sarcasmo, la paradoja y todo lo demás. Se me pega y no me despego.

6 oct 2015

Asi no avanza

Pasaron muchas cosas estos meses. Demasiadas diría. Incluso mis inolvidables vacaciones. Como siempre digo, imagino que alguna vez se me ocurrirá contarlas. Pero hoy no.

Hoy es un día de lluvia en Buenos Aires. Un día triste. Me desperté triste, como sabiendo que algo malo podía pasar. En el desayuno, sin querer, volqué mi bebida sobre mi pantalón. Tuve que cambiarme entre mis insultos. Supuse la lluvia y cambié incluso mi calzado. Me veo algo ridículo. Estoy de colores muy claros en un día gris. Es gris por el cielo y por la tierra. Me inunda el desgano. El día no terminó, pero ya pasó algo malo.

Veo incertidumbre en el futuro. Veo que asi no avanza. Veo que quizá tenga que pensar anticipadamente en cuestiones que siempre me atemorizan. El temor me invade y no se qué pensar. Se puede elegir tener miedo? Yo quiero elegirlo ahora como lo hace siempre esa persona.

No me sale el miedo. No me sale desde hace tiempo y pienso en porqué aquellas cuestiones ya no me atemorizan. Tengo que rectificar la frase anterior, "siempre me atemorizan", porque ya no es asi. No siento temor.

Le sale el miedo. Le sale desde que la conocí y pienso en porqué aquellas cuestiones la atemorizan tanto. Esa persona...

Tiene miedo. Asi no avanza.

19 jul 2015

Problema de perspectiva o expectativa?

No, no voy a hablar de política y/o economía. 

O si. 

Resulta que veía en Facebook mi página inicial y al costado, donde aparece el movimiento de otras personas, la selección de la opción "me gusta" en diversas fotos por parte de mis "amigos". Lo que llamó la atención era la gente que seleccionó aquello. Eran todas mujeres, todas ellas con un atractivo físico (como mínimo) ligeramente superior al promedio. Pero algo más me llamó la atención de ellas.

Los denominadores comunes eran innegables: soltería, edad entre treinta y dos y treinta y siete/ocho, profesionales, alguna con casa propia, viajes a Europa, NY, Miami, el Caribe y hasta algún país asiático, con padres de buen pasar económico que eventualmente dejarán una más que decente herencia. Mucha seguridad económica desde varios puntos de vista. Algunas con hijos y otras sin ellos (con todo lo que ello implica). Sin embargo, la presión social les pide aquello que los Beatles en alguna canción mencionaron que no se puede comprar. 

Por qué? Desde todo punto de vista, la seguridad del contexto casi que obliga a cualquiera a dejarse llevar por el prejuicio y decir "deberían tener algo fijo desde hace tiempo". Bueno, en algunas de ellas, se de sus historias. Más de una relación larga, no funcionó luego de pasar los cinco años y así. No tiene sentido seguir enumerando. Son las que conocen todos.

Ahora, el mismo prejuicio hace pensar en que no deberían tener ningún problema en sortear esa presión social. Con cierta facilidad incluso. Sin embargo, esto no se da de esta manera con la frecuencia que debería. De hecho, en aquellas que sí lograron sortear esa presión social la dificultad fue notoria. La pregunta nuevamente, por qué?

Hay alguna cuestión "política"? Para mi si, la hay. Los parámetros para "aceptar" la situación con alguien son de alto grado de expectativa. La configuración incluso tiene un alto grado de perspectiva a largo plazo. La combinación es letal. Acota muchísimo las posibilidades. Presiona demasiado a cualquier involucrado, sea directo o indirecto. 

Hay alguna cuestión "económica"? Para mi si, la hay. Forma parte de la política. La eterna discusión cuyo título reza "qué va primero? La política o la economía?" creo que se diluye acá porque ambas van de la mano como dos hermanos gemelos inseparables hasta en la muerte.

Me sentí mal por ellas. Me siento mal por la incertidumbre con la que tienen que convivir. Por no poder entender el verdadero problema. Por caer en echar la culpa fácilmente. Por la conclusión rápida, terca e irreflexiva. Yo no entro en sus ligas, tampoco me interesa a decir verdad, estoy bien donde estoy. De hecho, se podría decir que hasta tuve alguna experiencia con un contexto de ese tipo. Pero me es inevitable pensar en ese tema en el que pienso siempre, el tiempo, que para ellas (y aun más para sus expectativas y perspectivas) es aun más tirano que para mi.

15 jun 2015

Frágil

La cara seria. Mi cara está seria. La fragilidad de la vida y la contundencia de la muerte me dejan sin reacciones. Estoy resfriado. Estornudo y trato de no hacerlo al mismo tiempo. Es inevitable. Me siento frágil en este clima. Me duele absolutamente todo y el ibuprofeno de 800 mg parece no funcionar en mi organismo. No puedo funcionar, no puedo andar, no puedo trabajar, no puedo decirle lo que pienso, no puedo hacer lo que debo y no puedo.

Me enteré de la fragilidad de la vida. De la vulnerabilidad de todos nosotros en todo momento. Recordé lo que suelo extrañar y qué cerca se pone a medida que pasa el tiempo.

Falleció otra compañera mía de la primaria y toda la secundaria. Treinta años recién cumplidos, como aquella otra compañera. No se bien cuál fue la razón de su fallecimiento. Se pidieron dadores de sangre y no fue suficiente.

Mi cara está seria. Tengo todo frágil. Mi cuerpo y mis sentimientos. Todo es frágil.

4 jun 2015

Nubes

Como ya conté muchas veces (aunque el público se renueva. No en este blog jaja) vuelvo a mi casa caminando desde mi trabajo. 

Vivo en el barrio de Congreso y mi trabajo está por Puerto Madero. Serán unas 30 cuadras (o un poquito más). Sería una buena idea la bicicleta, pero las calles de Buenos Aires no trata bien a las cubiertas, ya sean de autos, de motos, de bicicletas o de los carros de gente que recolecta cartones en la calle. No perdona a nadie. Entonces, me sale más barato y más placentero (en la medida que te deja la ciudad), caminar. Es mejor esquivar baldosas rotas, a veces caminar por la calle por obras, andamios, caminar por la calle directamente en los días de lluvia porque las baldosas flojas te mojan más que la mismísimas gotas de lluvia, las viejas con paraguas y un largo etcétera. 

No parece un buen negocio, pero créanme que lo es.

Los días nublados, como estos de otoño, las nubes corren un poquito más rápido. 

Cuando era chico, también recorría las mismas zonas que recorro hoy. Las nubes parecen ser las mismas. La diferencia es que les hacía carreras a las nubes. Las corría. Si, una vez casi me atropellan, pero valía la pena. Andá a saber lo que me pasaba por la imaginación en ese momento. Me gustaría recobrarla un día. No por la nostalgia de la imaginación sin límites de esa época, sino para darme una explicación genuina a la gente que se ponga nerviosa por ver a un tipo correr por las calles y las veredas mirando al cielo.

31 may 2015

Repetición

Tengo treinta años. 

La repetición de patrones de conducta y de sensaciones es una característica propia del paso del tiempo. En uno de estos días, que pudo ser la semana pasada o ayer a la noche, tuve sensaciones muy similares a las que he tenido ante una situación particular, que se volvió a repetir. Estas sensaciones, no son placenteras. Me producen un escalofrío gélido. Todo mi cuerpo no me corresponde. Lucho. Es inútil, la sensación supera todo. Pasó antes y pasó después. Se repiten situaciones y se repiten sensaciones.

Es temor.

Es temor sin dudas. Suele repetirse, en distintas formas, pero se repite. Ante una situación particular, se repiten esas sensaciones. La desesperación. La desesperanza. La reflexión inconclusa. La conclusión anticipada. El fracaso. Las lágrimas de la impotencia por dentro y la cara de póker por fuera. Todo se repitió. Todo.

Cómo se le gana a ese temor? Lo intenté, pero es insuficiente.

Tengo treinta años. Podré ser el ganador alguna vez?

29 may 2015

Correr alrededor de la pileta

Está mal correr alrededor de la pileta. Está mal y punto.

Te lo dicen cuando sos chico y lo hacés igual. Te lo dicen cuando sos un poco más grande y capaz lo hacés menos, pero lo hacés. Si aun siendo grande, lo hacés, entonces hay algo que está mal en vos.

Hay algo que no cierra, que no está bien. Hace un tiempo hablaba sobre personas que alguna vez chocaron y que se vuelven a ver gracias a los satélites. Yo soy uno de ellos. Otro -de los satélites-, mostró a una de estas personas, a uno de estos mundos, corriendo alrededor de una pileta. Está mal. No solo está mal la acción, está mal esa persona.

Hace poco cruzamos mensajes. Me pidió un favor mínimo. Lo concedí porque siempre estuve bien con esta persona y aun lo sigo estando. La respuesta que correspondía a ese favor trascendía a terceros, entre ellos, aquel mundo con el que alguna vez chocó. Esta petición, fue tomada con rencorosa acidez por otra persona -ajena (o no tanto) a estos dos mundos-, como correspondía ante la salida ácida de esta persona de nuestro contexto.  

Estos mundos se cruzaron nuevamente hoy. Siempre a través de satélites, nunca directamente. No saben lo que hacen ni uno ni el otro hasta que se enteran por un tercero. Ante los comentarios graciosos, la ironía mal intencionada, sencillamente solo podía callarme y mirar con la mínima sonrisa falsa del cumplimiento cómo los secretos entre los mundos afloraban en ese momento en forma de sentimientos rencorosos.

No se corre alrededor de la pileta con treinta años. Algo está mal. No se si preguntar. Sigo siendo un satélite después de todo.

26 may 2015

Desde el otro lado de la pared

En el departamento en el que vivo hay cuatro luces en los techos en el trayecto que va desde la puerta de entrada hasta el living inclusive.

Cuando prendo las luces y miro al techo, veo como queda brilloso todo el color blanco de la pintura. Este brillo no permite ver qué se puede reflejar desde las paredes. Sin embargo, cuando apago alguna luz, sobre todo aquella principal del living, veo algunas grietas en el techo. Me pregunto de qué son. Me pregunto si son de humedad, como en el caso del pasillo. Si son de la instalación eléctrica, como en el caso del grueso del living. Si son de un error de pintura, como en el caso del paso del pasillo al living. 

Cuando miro a las paredes, me atacan las mismas dudas. Veo los huecos tapados de perforaciones previas. De tarugos que ya no se usan, olvidados, tapados. Habrá alguna manera de homogeneizar las paredes? 

De todos modos, de dónde vienen las grietas?

20 may 2015

Volver al ruedo

Es difícil volver al ruedo.

Me cuesta volver al blog. Me cuesta escribir. Hay mucho trabajo. Un exceso de ansiedad e impaciencia hacia las palabras. Eso cuesta. Cuesta escribir bajo esas condiciones. Escribo, borro y vuelvo a escribir. Difícil. Para paliar ese grado de ansiedad e impaciencia hay otras herramientas.

Facebook no sirve para nada. No sirve para escribir, no sirve para incluir fotos, no sirve para explicar. La finalidad de Facebook es abstracta. No tiene una finalidad diría. Cuesta ver lo que publican los demás. Te propone preguntarte sobre cosas que pensabas que ya tenías respondidas.

Twitter es una herramienta más ágil y concreta. Te permite decir las cosas en el momento en el que las pensás. También te permite guardártelas y al ingresar nuevamente, recordar porqué te las guardaste y volver a evaluar si vale la pena mantenerlas guardardas o no. No se si es mejor o peor que un blog, pero sí tiene el poder para ser más conveniente según el contexto de cada uno.

Como siempre me obliga mi condición de optimista, pretendo escribir más. Mi condición de realista me obliga a aceptar que es difícil lograr esa pretensión.

Cuesta todo. Es difícil volver al ruedo.

22 nov 2014

Y el tiempo sigue pasando... el espacio también.

Sigo hablando de fallecimientos. Hoy me enteré que falleció una compañera de la primaria. Veintinueve años. Cáncer. Muy joven. Tengo alguna experiencia ya con fallecimientos de gente que le queda mucho por vivir pero el efecto cuya consecuencia es la reflexión sigue exactamente igual. 

Más allá de las preguntas obvias sobre nuestra existencia, su propósito y la extensión de su final, me viene pensar sobre el tiempo. Cuál es mi tiempo? Qué tanto he hecho con mi tiempo? Podría enumerar las cosas que se y las que aun me resta saber? Lo que conozco y me falta conocer? Cuánto tiempo me llevaría? Qué tan abrumadora es la información que tengo disponible? Y asi podría seguir...

Justamente hoy también, vi en FB (junto a las fotos de un amigo de la primaria que es testigo de un casamiento. Qué loco no?), este link que trata de demostrar lo microscópicos que somos. Lo más chico que chiquito que somos. Lo logra. Es inmenso todo y nosotros no lo somos. Ni siquiera nuestro egoísimo, nuestra arrogancia. Lo peor que podamos mostrar no está ni cerca de acercarse a lo inmenso. 

Qué me queda hacer hoy? Cuánto tiempo tengo?

17 nov 2014

Cemento

Hoy decidí volver caminando a casa y a la vuelta del laburo pasé por ahí. Un rockero dejó una flor en una de las puertas chiquitas y se fue como perseguido. Pelo largo y oscuro, rulos al final, un pañuelo doblado en la frente, chaleco de jean y pantalones de cuero, remera negra, anteojos oscuros, barba con algunas canas al final. Unos cuarenta y monedas tendría. Justo lo venía viendo cuando la dejaba y se fue para el lado de Entre Ríos (yo venía de 9 de julio). El lugar quedaba en Estados Unidos entre Salta y Santiago del Estero, barrio de Constitución, Buenos Aires. Pasé por al lado de aquel templo, le di dos palmadas a la pared del hoy estacionamiento y seguí mi camino a casa. 

Del 2001 al 2004 fui demasiadas veces.

Hoy se murió su fundador, Omar Emir Chabán. Nos hacía entrar gratis para que la policía no nos llevara, ya que éramos muy chicos y no teníamos plata. Del 2001 al 2004 yo tuve entre dieciséis y veinte años. Anunciaba las promos de cerveza a las cuatro de la mañana parado arriba de la barra. Era un tipo raro desde mi lugar, pero no te daba la sensación de maldad por ningún lugar porque te saludaba si lo saludabas y le podías hablar sin problemas. Trataba de que todo el mundo la pase bien dentro de un contexto algo complicado si te ponés a pensar.

La pasé muy bien ahí. Iba y me quedaba a veces toda la noche porque al otro día jugaba al básquet en el polideportivo de SUTERH y un tiempo después un poco más lejos, en Parque Chacabuco. Sí, iba a jugar sin dormir y con todo el rock encima. Habían festivales los domingos de como cien bandas. A veces se empezaba a la tarde. Cuando me pongo a recordar a las bandas que vi, ya ni me las acuerdo a decir verdad pero muchas de ellas hoy son legendarias en nuestro rock. Más allá de algunas lógicas, puedo llegar a recordar flashes de las bandas cuando las siento nombrar o cuando veo algún video de ellas. Solamente recuerdo con total nitidez lo bien que la pasaba y lo fácil que era sentirse a gusto en un verdadero templo de la música y el arte.  

El tiempo y la vida misma se encargó de que Chabán fuera parte, uno de los protagonistas y uno de los responsables de la mayor tragedia que haya tenido la música argentina. En ese momento, murió el under y murió él. Hoy, se fue físicamente, pero ya estaba muerto. 

Sólo puedo quedarme con el gran recuerdo de esa época. Un lugar que me marcó. Que en paz descanse Chabán. Que en paz descanse Cemento.

9 oct 2014

Así no importa y no acercarme termina ya

Se que es difícil recibir lectores y mucho más es recibir comentarios. Esta dificultad se agranda cuando yo no comento en otros blogs. Lamento mucho ello porque los blogs me parecen lo único genuino y auténtico que le queda a la expresión por la red.

Ni TW ni FB ni Instagram ni cualquier red social logran la autenticidad ni el ser genuino que puede lograr el blog. No logran vulnerabilidad, de hecho, están para lo contrario. Tapar lo malo y darle el título de nobleza y solemnidad a lo bueno.

No pretendo que se me lea. No pretendo que se me comente. No espero comentar en otros lugares (aquellos blogs que siempre me hacían bien leer) hasta reacomodarme al blog.

Quería hablar de otra cosa. Quería hablar de Peri pero se me fue lo que había recordado. Quería hablar de cosas que pasan, pero recordé una en particular. Recordé este post de hace no mucho.

Estoy en un momento en el cual debería poner a prueba la empatía que tiene alguien conmigo. La sensación de amistad. La muy buena relación que llevo con esta persona. Es difícil estar entre dos mundos que chocaron y que prometieron verse y medirse desde los satélites. Yo soy un satélite, siempre lo soy.

Ese momento probablemente sea mañana.

29 sept 2014

La percepción del fracaso

Cuando te ponés a escuchar en tu trabajo algo como esto, se te vienen cosas a la cabeza que, en vísperas de cierre de trimestre en la empresa en la que trabajás, pueden ser perjudiciales. Pero a veces, aquello perjudicial abre la puerta a la reflexión. Asi que mientras veo en el horizonte una nube muy negra, comparto la actual reflexión.

El sábado, iba a salir con dos amigos a un boliche por Belgrano. No se dio. Porque estamos a fin de mes, porque las chicas que nos esperaban no eran lo que esperábamos (como si nosotros fuéramos gran cosa) y porque la charla en la "previa" se tornó más seria, polémica y personal que de costumbre.

Uno de mis amigos, digamos, J, el más grande, casi en su cuarta década, comentó -interrumpiendo un intercambio de cuestiones bursátiles entre mi otro amigo, en sus veintilargos y yo, de treinta- que no tenía un mango. Mi otro amigo, llamemosló L, le preguntó al respecto y por el efecto desinhibidor del alcohol se extendió en la respuesta. En su descripción se notaba la frustración, decepción, negatividad, debilidad y resignación. Se encontraba todo lo que compone el peor cóctel. Ese cóctel que impide el desarrollo. Vive en Santa Fé con su mujer y la familia de su mujer. Tiene una hija recién nacida, de tres meses, está sin trabajo allá -aunque lo busca desde hace tiempo- y viene los fines de semana para trabajar de profe de basquet. Tiene un litigio pendiente -que debería ganar- por su trabajo anterior que le daría una indemnización significativa pero según sus palabras "de acá a tres años no voy a saber nada".

Cuestionamos cada punto suyo pero algunas cosas son inevitables. Que una persona de su edad escuche a pesronas -por más amigos que sean- una década menor que él y que, en su percepción, les va mucho mejor, cuestionar sus concluyentes opiniones es dificil de digerir. Es entendible y se lo hicimos saber, pero el cóctel que tiene dentro suyo es demasiado espeso. No se puede mover. Preocupa. Es un gran tipo y tiene todo para mejorar, pero el cambio tiene que venir por dentro para que cambie algo por fuera. Su punto de partida, incluso, es el contrario, lo que sucede por fuera es la premisa para sus cambios por dentro. Muy espeso todo. En la acalorada discusión, le di el ejemplo cercano que tengo, el de mi hermano.

Mi hermano, es apenas menos de un año menor que él y en los últimos cuatro años tuvo un crecimiento muy significativo a pesar de varios errores que cometió. Ese crecimiento fue mucho mayor, en los últimos cuatro meses. Todo cambió no solo cuando tuvo a su primera hija hace seis años, sino cuando empezó a ver a su hermano ocho años menor -yo- de otra manera. No como un hermano menor sino como un hombre al que podía escuchar. Tras varias charlas, pude convecerlo de cambiar algunas cosas de su vida. El martes pasado, firmó la escritura, junto a su mujer -mi cuñada- de la casa que compraron. Le costó muchísimo el cambio, pero lo logró y me siento orgulloso de ello. Entendí siempre sus razones para no cambiar pero siempre lo perjudicó. Hoy, es otro su camino.

Ambos, son de otra generación, una generación que, desde esta, se percibe que estuvo atrapada siempre y que aun lo está. Se percibe que en la parte tardía de su mejor momento, esa generación está entendiendo lo que tuvo que hacer y ante la percepción del pasado, la linea que separa una conclusión tajante entre "éxito" y "fracaso" es muy delgada.

La pregunta es, tiene la posibilidad de cambiar y emprender el camino hacia un futuro mejor, como lo hizo mi hermano o, el camino es sinuoso y con muy pocas posibilidades de cambiar tanto interna como externamente como con mi gran amigo?

Reflexiones que logran un buen objetivo, hacerse preguntas.

17 ago 2014

Adolfo, el Pelado.

Hace mucho que no escribo. Hace mucho que no leo otros blogs incluso. Estoy con poco tiempo, me mudé y estoy con mucho trabajo. Ya no puedo prometer escribir seguido, ya ni sería justo conmigo mismo. 

Hoy, falleció Adolfo. "El Pelado", por su calva cabellera. Fue pareja de mi vieja durante casi quince años. Viví con él durante casi diez años. Era un cabrón, se enojaba con facilidad por cualquier cosa. Era de Boca y muy fanático. Tenía un hermano que por una enfermedad (asumo que un ACV pero nunca supe bien qué fue) prácticamente se le paralizó todo un lado. Tenía varios sobrinos. Tenía dos hijos y ya era abuelo. Tenía sesenta y cuatro años. Su padre, que se llama como él, aun va a pescar cada vez que puede. Le encantaba pescar. Le encantaba ir al club de Pescadores en Aeroparque y quedarse todo el día allí.

Era encargado de edificio (mal llamados "porteros"). De esos que no te dejaba de garpe, que podían ser las tres de la mañana y le podías tocar el timbre que te iba a tratar de solucionar el problema. Era un "padre" para todos los chicos que vivíamos en ese edificio. Nos cagaba a pedos, aunque a mi no, siempre se la aguantaba pero conmigo se enojaba porque era muy "mamero" con mi vieja. Con el tiempo, la relación con mi madre se volvió algo tensa por varias razones y ella lo dejó. Nos fuimos y lo devastó. Entendió sus errores y tuvo charlas con todos. Incluso, conmigo. Me comentó cara a cara sus errores como debe hacer un hombre y prometió cambiar. Lo hizo. Se convirtió en un abuelo para mis sobrinos y en un gran amigo para toda la familia. Se convirtió en familia. En los últimos años, ya pasaba las fiestas con nosotros. Al final del día, tengo que decir que me enseñó.

La salud nunca lo acompañó. Siempre tuvo problemas de salud. Presión, vesícula, nervios. Hace algunas semanas, terminó internado. Después de un tiempo, seguía internado. Después, en coma farmacológico. Con mi vieja, prometimos ir a verlo. No fuimos.

Siento que no pudimos despedirnos. Siento que mi vieja está sufriendo mucho, porque si bien él nunca dejó de amarla y a aguantar no poder volver con ella nunca más, ella aprendió a perdonarle muchas cosas y a quererlo como un gran amigo, como una persona con la que sabía que podía contar sea cuando sea. Se fue demasiado rápido, no era el momento, es repentino, pero su cuerpo parece que le dijo basta.

Y hoy, que se fue, lo estoy llorando. Estoy llorando por un gran tipo con el que viví y aprendí, de a poco, a querer.

Hasta siempre Pelado. Fuiste un gran tipo. Espero volver a verte.




25 abr 2014

Peri I

Hoy, es el último día de Peri en la empresa.

Nos dijo que su contrato se terminaba pero nosotros sabemos que aun le quedaba un mes más de contrato (aparte de la última semana de Abril) y a su vez, estaba la posibilidad de que siguiera hasta que la persona que reemplazó volviera de su licencia por maternidad.

Esto de empezar por el final responde preguntas que eventualmente habrían surgido si  hubiese contado la historia linealmente, pero no pude evitarlo. Las medialunas que trajo hoy me obligaron a contar el final.

Peri se va como empezó y siguió, con una mentira.

Resulta que llegó porque las personas de arriba pensaron para el culo que nuestro equipo necesitaba ayuda por la persona que entraba de licencia por maternidad por el período de seis o siete meses.

Al principio lo notamos algo distante y no pudimos indagar mucho sobre él. Quisimos hacerlo ingresar al grupo ya que todos somos unidos pero igual, seguía algo distante. Hasta que llegó la fiesta de fin de año (a mediados de diciembre), ahí la pasamos bien y pudo acercarse más.

En ese momento, llegó la primera noción de lo que se venía. Tuvimos que enseñarle cosas para hacer y lo primero que vimos es que no sabía prácticamente nada de analizar cuentas. Simplemente no sabía, ni siquiera tenía nociones de ello. Asimismo, nos enteramos que no había terminado ni segundo tramo de la facultad (UBA). Empezó a no cerrarnos del todo su contratación... se acercaba el cierre de año.